CENTRO CULTURAL SAN FRANCISCO SOLANO

La jibarización de la libertad

Por Alejandro Vainer

PREVIO COMENTARIO DE OSVALDO BUSCAYA,

 

a) {En estos tiempos, con nuevas derechas, se ha producido el ascenso de variadas formas de liderazgos que tienen similitudes y diferencias con los clásicos fascismos. En la Argentina, la figura de Javier Milei tiene algunas particularidades. La repetición de la palabra libertad hasta el hartazgo... Y finaliza sus discursos con la frase “Viva la libertad, carajo”. Freud nos sugiere: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.}

En los psicopatológicos que detentan el poder, ante los hechos, padecen el desgaste psíquico que le imponen los mismos. Es así, que sus acciones se caracterizan por su concomitante inseguridad exacerbada hasta la angustiosa expectativa, que cubren con la incoherencia, ¡¡¡Viva la libertad carajo!!!, disfrazando su violencia desencadenada, como reacción primitiva.

b) {No le hace falta incendiar el Reichstag como lo hizo Hitler para luego imponer sus reformas. Los que nos oponemos, no somos “gente de bien”, porque, tal como Hitler, supone que todos los que no pensamos como él hemos retrasado a la Argentina.}

El siniestro poder mundial globalizado induce una fe ciega sobre un ideario atentatorio contra la dignidad e integridad adquiriéndolo como verdades incuestionables apartadas de todo razonamiento racional, aplicando los fundamentos científicos psicoanalíticos, pues la ciencia no posee ética ni moral, como en el proceso de la 2da guerra mundial cuando “a principios de 1933, Jung empezó a ser considerado en Alemania como el renovador de la psicología y de la psiquiatría, para rescatarlas del estado de descomposición en que habían sido sumergidas por los judíos psicoanalistas. En ese mismo año, empezaron a ser quemados públicamente los libros de Freud. En junio de 1933, C. G. Jung fue nombrado presidente de la Sociedad Médica de Psicoterapia, que agrupaba asociaciones de diversos países. Los miembros de la Asociación Psicoanalítica Alemana, que tenía más de veinte años de existencia, la fueron abandonando, voluntariamente o por presiones políticas, e ingresaban a la Sociedad Alemana Médica de Psicoterapia, que se formó en 1934. Como presidente de esta sociedad fue designado el psiquiatra M. H. Goering, primo del ministro de Aviación, Hermann Goering, el hombre más importante del régimen, después de Hitler. Diversas publicaciones muestran que Jung participó voluntaria y conscientemente en las difamaciones que se divulgaban sobre los judíos y el psicoanálisis. A principios de 1934, en su artículo "Sobre la situación actual de la psicoterapia", afirma que el judío, como "nómada", no puede crear jamás una cultura propia; para desarrollar sus instintos y talentos tiene que apoyarse en un "pueblo anfitrión más o menos civilizado". En realidad, el siniestro poder mundial globalizado, en esta 3ra etapa, perfecciona las experiencias de la 1ra y 2da guerras mundiales, cuyos antecedentes los tenemos desde antiguo con las elites sociales validadas mediante el adoctrinamiento político/religioso como método de control económico/social creando opinión y valores o reglas a favor de los intereses de las clases dominantes.

c) {Son tiempos difíciles. Tenemos los capitales de los vastos territorios de pensamiento crítico que nos han legado. Y como escribía Fromm hace 80 años: Si queremos combatir el fascismo debemos entenderlo. El pensamiento que se deje engañar a sí mismo, guiándose por el deseo, no nos ayudará. Y el reclamar fórmulas optimistas resultará anticuado e inútil como lo es una danza india para provocar la lluvia.}

El siniestro poder mundial globalizado, hoy, controlando los medios de comunicación en esta era de la inmediatez con las noticias instantáneas, posee un arma efectiva con el siniestro adoctrinamiento subliminal; un elemento de poder con el que manipulan y alteran lo real abrumando mediante un ideario, en esta ingeniera social, sobre el pensamiento colectivo construyendo una realidad artificial. Las naciones eran controladas política y socialmente inculcando idearios de nacionalismos, patriotismo, lucha sindical, pero, hoy, el control de una nación está en manos de los grandes poderes económicos globalizados, utilizando la clase política de cada país subordinada, para anular el pensamiento crítico y mantener esa casta de dirigentes políticos/seudocientíficos, que silencian la rebeldía, creando normas, leyes de coacción, cercenamiento de libertades, amenazas, censuras, etc.

d) {Las nuevas formas de fascismos están disfrazadas con ropajes de falsas libertades, que proponen nuevas formas de sometimiento.}

Las clases políticas/seudocientíficas, unos vividores, inventan y fomentan ideologías populistas, que no sienten para manipular a los especímenes/esclavos/zombies y mientras estos esperan de las clases políticas/seudocientíficas el altruismo, su único objetivo es el beneficio propio. Las clases políticas/seudocientíficas, intrínsecamente poseen una doble moral, es decir tienen dos caras y para aglutinar a la masa de los especímenes/esclavos/zombies crean enemigos, fomentan odios, mienten y hacen cualquier acto populista, que tanto gusta a los especímenes/esclavos/zombies para ser elegidos. El siniestro poder mundial globalizado no responde a ninguna ideología, destruyéndonos con sus atropellos y abusos que no pueden ser castigados al tener el control y creación de las leyes internacionales. Hoy, las decisiones de las naciones las toman ellos como impulsores y creadores del siniestro adoctrinamiento subliminal por medio de marketing, estados y medios de comunicación.

Quienes se adjudican representar el psicoanálisis en el orden mundial y local, debieron evaluar, precisamente, el proceso iniciado en el programa del poder global sobre la masa planetaria en el Siglo XXI.

Hoy, ya es tarde.

Osvaldo V. Buscaya (1939)

OBya

Psicoanalítico (Freud)

La jibarización de la libertad

Por Alejandro Vainer

 

El significado de la libertad tan sólo puede ser entendido
plenamente en base a un análisis de toda
la estructura del carácter del hombre moderno

Erich Fromm, 
El miedo a la libertad

La libertad retrocede. Escuchamos y leemos panegíricos sobre la libertad en los últimos tiempos en la Argentina. Hay quienes descalifican a los que nos oponemos “a los (supuestos) principios de la libertad”, utilizando el argumento que tenemos “miedo a la libertad” en un guiño tramposo al título de un clásico libro.

La libertad quedó reducida a los mercados. Con la ilusión de una autorregulación divina, que jamás existió en la tierra, donde sobrevivirán solamente los más fuertes. Los grandes capitales que decidan jugar en todos los territorios donde puedan hacer negocios

Erich Fromm publica en 1940 El miedo a la libertad. El avance de los fascismos en el mundo lo decide a publicar anticipadamente parte de sus investigaciones sobre el carácter del “hombre moderno”. Aborda una temática específica: la libertad. Su clásico estudio avanza en entender cómo el miedo a la libertad promueve el sometimiento que llevó al triunfo de los fascismos en dicho mundo. No estaba decidido el resultado de la Segunda Guerra Mundial. Y había muchas posibilidades de que el fascismo triunfe.

La tesis de Fromm es poder encontrar cuáles son los fundamentos de la tentación fascista. Si bien reconoce cómo el capitalismo había sido un avance de la libertad, también había promovido el aislamiento subjetivo. A partir de ello, formula los mecanismos de evasión frente a dicho aislamiento, lo que hoy podemos llamar desvalimiento subjetivo, y que forman la base del fascismo para Fromm: el autoritarismo, la compulsión destructiva y la “conformidad automática” a la autoridad. En todos los casos son soluciones fallidas ante el aislamiento que promovía el capitalismo de entonces. Fromm hablaba del capitalismo de los inicios del siglo XX. En la actualidad, el desvalimiento no hizo más que avanzar, debido a estar sumergidos en una placenta mediática que conquistó todos los rincones de nuestra vida.

En estos tiempos, con nuevas derechas, se ha producido el ascenso de variadas formas de liderazgos que tienen similitudes y diferencias con los clásicos fascismos. En la Argentina, la figura de Javier Milei tiene algunas particularidades. La repetición de la palabra libertad hasta el hartazgo... Y finaliza sus discursos con la frase “Viva la libertad, carajo”. Freud nos sugiere: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Efectivamente en su mantra supuestamente libertario reduce la libertad solamente a una libertad de mercado, que poco tiene que ver con la libertad de la que han conceptualizado desde Erich Fromm a Jean-Paul Sartre en el siglo pasado. En nombre de dicha libertad (de mercado), expone formas y agendas autoritarias. No le hace falta incendiar el Reichstag como lo hizo Hitler para luego imponer sus reformas. Los que nos oponemos, no somos “gente de bien”, porque, tal como Hitler, supone que todos los que no pensamos como él hemos retrasado a la Argentina.

La libertad quedó reducida a los mercados. Con la ilusión de una autorregulación divina, que jamás existió en la tierra, donde sobrevivirán solamente los más fuertes. Los grandes capitales que decidan jugar en todos los territorios donde puedan hacer negocios: y alguien que en nombre de la libertad asfalta las autopistas para extraer ganancias. Una “libre” circulación de las mercancías neofascista. La única libertad que se proclama. Muy lejos de los planteos humanistas de Fromm, quien postulaba la libertad como la realización de nuestro ser individual y la expresión de nuestra potencialidad intelectual, emocional y sensitiva.

Son tiempos difíciles. Tenemos los capitales de los vastos territorios de pensamiento crítico que nos han legado. Y como escribía Fromm hace 80 años: Si queremos combatir el fascismo debemos entenderlo. El pensamiento que se deje engañar a sí mismo, guiándose por el deseo, no nos ayudará. Y el reclamar fórmulas optimistas resultará anticuado e inútil como lo es una danza india para provocar la lluvia.

Las nuevas formas de fascismos están disfrazadas con ropajes de falsas libertades, que proponen nuevas formas de sometimiento.

Alejandro Vainer
Psicoanalista